Un poco tarde, pero con el trauma electoral de la semana
pasada; la verdad es que la entrada se podría haber perdido en una vorágine de
memes, acusaciones y demás secuelas de elección.
Al grano! En el
último episodio discutimos la aparente colonización del mercado y las fatales
consecuencias que esto tiene para la gestación de propiedades intelectuales
originales en México. En los comentarios, el buen BlueBoy preguntaba:
Ante el naufragio constante de cada producción que intenta emular a Hollywood, ¿cómo generar propiedades mexicanas atractivas?
Hollywood está enfrentando un fenómeno extraño: Recauda más
dinero que nunca, pero ya van algunos años en que el promedio de asistencia
esta a la baja. La manera en la cual están tratando de lidiar con la situación
es a través de "tentpoles" (Blockbusters que con ganancias de +100
mdd pagan por los fracasos en taquilla del resto de su slate del año I.E. The
Avengers) y una habilidad pasmosa para explotar los incentivos gubernamentales
de otros países. (Link) Toda esta estrategia, además
de la capacidad para pagar la opción por las IPs más populares del mundo; es
demandante de capital. Del gran capital. Al
gran público se llega con gran capital.
Presenciamos un ciclo desquiciante en el que se invierte más dinero en menor variedad de propuestas. Quienes innovan en Hollywood son los abogados y los
contadores, siempre buscando nuevas maneras de diferir el riesgo y restringir
el acceso al contenido.
En México, no tenemos el gran capital. Aceptemos que para
nosotros el camino es la guerra de guerrillas. Los nichos que son demasiado
pequeños para que justifiquen la costosísima inversión legal y financiera que
implicaría para Hollywood servirles.
Es en este punto donde todos se molestan, acusan mediocridad
y derrotismo, etc. Concédanme 3 párrafos más:
Angry Birds de Rovio, Simon's Cat, y la reciente ola de
videojuegos de autor. Nuevas propiedades están surgiendo constantemente, pero
no nacen en el contexto del cine. El modelo de negocio del cine como lo está
dictando Hollywood es absolutamente hostil a la innovación y la producción
independiente. Yo creo que es un error tratar de emular a Hollywood.
Los creadores de contenido del mundo estamos atrapados en
la batalla entre el modelo de Hollywood
y la propuesta disruptiva de Silicon Valley. Las propiedades intelectuales
originales por definición necesitan de un entorno favorable a la innovación, y
esa condición lógicamente nos muestra a un favorito en el segundo.
El primer paso para generar propiedades intelectuales
originales es salir a un mercado que no esté cooptado, como la vastedad de la red; para validar la
propiedad con una audiencia. Solo entonces, se habrá dado un paso hacía el gran
público. Es ahí cuando Hollywood pone atención.
Si estuvieran buscando contenidos de entretenimiento nuevos,
¿ustedes donde los buscarían?