lunes, 24 de marzo de 2014

México cree que es barato, no lo es.

¿Puede la AnimaciónMX competir internacionalmente con sus precios?  


Invariablemente, en cualquier discusión que gire alrededor de hacer una carrera en la animación, tarde o temprano se escuchará con clamor el reclamo: No se paga suficiente en la animación. Esta justificada aseveración puede derivar en un montón de conclusiones, la gran mayoría de cuestionable lógica; pero la que quiero tratar el día de hoy es esta: "Si la animación en México se paga tan mal, debemos de ser de los más baratos del mundo. Salgamos a competir al mundo con nuestros precios súper bajos!" No le va a gustar nada lo que sigue, estimado lector, pero la verdad inevitable es que no somos nada baratos.

"¿Como puede ser?", "A ver, trata de vivir con 13,000  pu#%s pesos; cuatro-ojos miserable?!", "Tengo hijos!"... Dependiendo de su caso, alguna variación de estas reacciones debe haber cruzado por su cabeza y no les culpo. Sin embargo, no hablo desde la cómoda distancia en mi torre de marfil, les digo esto cubierto por el lodo ya seco de la trinchera. Después de la traumática experiencia de un trabajo "a prueba" (Léase: No pagado), mi primer trabajo real me pagaba 8 mil pesos mensuales. Y en incontables ocasiones, platicando con colegas de escasa cabellera hemos llegado a la conclusión de que el único curso de acción posible es abrir una tortería gourmet.

 Si me atrevo a decir esto es con tristeza, y sincera preocupación. Y ahora me dispongo a explicar cómo llegué a la siguiente y arrolladora conclusión.

La formación de un animador mexicano profesional es tremendamente costosa, en términos de tiempo y/o dinero


En el mercado internacional de los servicios de animación, proveedores que pueden ser desde Chile hasta Filipinas ofrecen el minuto de animación 2D digital, para TV y coloreada en un promedio de 2,000 USD. Let's do the math! Un episodio de 22 minutos, con esta tarifa termina costando 44,000 USD solo por la animación. En los presupuestos, tradicionalmente; la animación equivale al 40% del presupuesto total de producción, por lo que el presupuesto total de producción de este hipotético episodio sería de 110,000 USD. ¿No me creen? Aquí un link para descargar perspectiva. Menos de 1.5 millones de pesos por 22 minutos. Si comparáremos esto con los presupuestos mexicanos de cine animado... Pero bueno, no nos distraigamos con eso ahora.

Regresemos al minuto por 2K, ese minuto es el resultado del trabajo de por lo menos 3 personas: Productor, animador y colorista.(O Build, o DIP, o lo que corresponda según la técnica.) Si dividiéramos esos 2K equitativamente entre esos 3 profesionales, les tocan 9 mil pesos por minuto a cada uno. Imaginen por favor trabajar un mes en un minuto de animación para TV por 9 mil pu#%s pesos. Eso, si el animador fuera capaz de sacar una cuota de 15 segundos semanales de animación final. Les daré 0:16 para que procesen ese dato.

¿Cómo es posible? La cuota de 15 segundos es posible, que esos segundos sean de calidad internacional es posible, ¿pero por 9 mil pesos? Imposible, en México es imposible. ¿Por qué? Porque ese animador mexicano capaz de sacar esa cuota y esa calidad tiene alrededor de 32 años y vive en las metrópolis mexicanas. Tiene hijos, hipoteca o una renta elevada, tuvo que pagar escuelas extranjeras o peor, ha estado pagando la deuda con alguna universidad por la beca con que obtuvo su licenciatura inútil y le ha tomado 10 años de autodidacta/profesional formarse. Esta es la combinación toxica de la edad promedio en que se logra efectividad de producción y el costo de vida. Este par de variables derrotaron a la vieja guardia y le costaron a México la perdida de las producciones extranjeras. De estas variables depende el futuro de la patria como proveedor de servicios.

Como es imposible desconectar el efecto de esas variables sobre los costos de producción, el reto es reducir los niveles de ambas. Estoy convencido de que somos capaces, pero como todo en este país; nos va a costar sangre, sudor y lagrimas. Esta entrada ya se prolongó, si hay suficiente interés (vía subscripciones, comentarios o alguna señal de vida) retomaré el tema en breve: ¿Cómo podríamos procurar reducir el efecto de las variables en los costos , de manera que pudiéramos ser competitivos en función de precio?  

jueves, 13 de marzo de 2014

AnimacionMX: Estado de la fuerza.

Recientemente, en las trincheras de la animación mexicana; se ha presentado una discusión pertinente sobre el estado de la industria en términos de recursos humanos capacitados y competitividad global. Se que están pensando: "Bueno, ¿y eso que tiene de novedoso, we?" A lo que respondo: "Que pinche actitud!" y después; "lo novedoso es que esta vez las circunstancias son diferentes, we!"

La diferencia radica en que tras décadas de ausencia, las producciones de series animadas estadounidenses están considerando a México como un posible destino para producir la animación. No me pregunten mucho, porque de todos modos no les puedo decir nada; pero... Si México compitiera por un contrato de servicios de animación de una serie de los grandes estudios hollywoodenses, cual es la capacidad que tenemos para ofrecer como país?

En términos de calidad, no vale ni la pena discutirlo porque es muy subjetivo. Desde los estilos posibles, hasta las consideraciones de tiempos y dinero; la discusión se iría muy rápidamente al infierno de la intrascendencia. Lo que podría ser interesante es tener el dato cuantitativo. ¿Cuantos animadores profesionales hay en México?, ¿En que ciudades se concentran?, ¿Que preparación académica tienen?, ¿Donde están trabajando?, ¿Cuantos trabajan exclusivamente como freelanceros?, etc, etc.
Las Wacoms nacionales. 

La importancia de estas preguntas es la capacidad de sus respuestas para esbozar una idea del tamaño de la comunidad artística profesional, que a su vez nos de un mejor indicio respecto a que volumen de trabajo es realizable en México. Hasta no tener este dato, es imposible siquiera empezar a pensar en si somos competitivos en términos de precios o no.

Para poner un poco de perspectiva, Top Draw es un estudio filipino líder en el mercado de los servicios de animación. Entre sus clientes tiene a Disney, y el estudio americano que gusten. Según su pagina, tienen 325 artistas de staff; y pueden crecer hasta 400 de ser necesario. Ni mencionemos a sus precios. Con solo ese numero de manos calificadas disponibles, la situación patria se pone color de hormiga: Ningún estudio mexicano se acerca a esas cantidades.

¿Hay 325 animadores mexicanos trabajando en el país?
 En mis 10 años como profesional de la animación en México he ido haciendo un directorio, con una carrera que me ha llevado por 4 o 5 estudios; me sorprende ver que ese directorio no supera las 50 entradas y por supuesto todos estos colegas mexicanos están desparramados por el mundo. Aún si los reuniera a todos, seguiríamos estando en una importante desventaja. (Sin mencionar el hecho de que no se reuniría ni la mitad por las grillas, rencillas y pleitos arrabaleros que nunca faltan en un medio "creativo.")

Por lo que propongo esto:

Pongo a su disposición el correo: recursos[arroba]gamanimation.com 
Si eres un animador 2D profesional mexicano, manda un correo con:

  1. Nombre, 
  2. Ciudad de residencia, 
  3. Donde estudiaste (o si eres autodidacta) 
  4. Un link a tu demo o website. 

La intención es hacer una base de datos, y con la ayuda de Tweenbox; generar una infografía que nos de un idea del estado de la industria respecto a la posibilidad de maquilar series en México. Por el enfoque a series es que hacemos énfasis en la capacidad 2D, Flash y Toonboom. Por supuesto, los insights generados se harán públicos a través de la comunidad de Tweenbox de manera gratuita.

Si este ejercicio funciona, podríamos repetirlo para identificar otras capacidades incluyendo Animación 3D, VFX, etc, etc. Y poco a poco ir recopilando en Tweenbox una serie de recursos similares al Libro blanco de la Animacion en España.

Y por cierto, no se sorprendan de que les llegue una oferta de trabajo de alguno de los estudios mexicanos que conozco. Saludos y ojala se animen! (Bad pun totally intended.)

jueves, 27 de febrero de 2014

What international VFX artists should think about before they claim support to the cause of US VFX studios.



For decades, the United States has gone around the world signing Free Trade Agreements in a definite effort to export and generalize free market policies around the World. These policies have enormously painful social repercussions, driving entire industries out of business within and outside of the US. The American VFX industry is one of the latest, most vocal casualties; and its latest efforts to legally battle the effects of globalized VFX production has significant implications to the Entertainment industry as a whole.
The truth is that the legal strategy of the US VFX community is harmful to the business of the international VFX community. The intention is to discourage the outsourcing of VFX work to overseas studios, looking to neutralize the subsidies that are essential to the existence of most international VFX providers and their efforts to develop a local film industry. That escalates the confrontation between the US and the international VFX houses in a battle for the business of the Hollywood studios. Any measure taken to protect the US VFX houses could be described as protectionism and opposed to free market; and would be a terrible blow to the existence of VFX companies in many other countries because these VFX companies cannot survive only servicing their local, underdeveloped markets. So, because it is a fight for survival it is bitter and relentless. And while we might feel the urge to jump at each others throat, we are failing to pinpoint the culprit: The existence of an entertainment cartel. When 6-8 conglomerates control the way films and television are made and marketed in the entire World, economic anomalies start to appear. Such a dominating position allows them to force fixed bidding upon VFX service providers, as well as prevent effectively the development of local film industries through lobbying and the flooding of content that frequently wipes out local productions at the B.O.

Cartel: A cartel is a collection of businesses or countries that act together as a single producer and agree to influence prices for certain goods and services by controlling production and marketing.

The MPAA is the common adversary of the US VFX houses and every emerging international film industry. Their job is to push for policies favorable to the Big Six’s domination of the global film and TV market. So, they will fight any attempt that might harm their ability to dictate the terms of how VFX services are handled, as well as fight any attempts or measures to give a fighting chance to the emergence of local film industries in other countries through screen quotas, etc. They would have fought subsidies, if they hadn’t found a way to abuse them in their favor.

Should an international VFX professional hope for the MPAA to defeat the legal argument that the US VFX community is raising, prolonging the race to the bottom?

I certainly cannot make peace with such a stance. I would rather consider a crazy alternative: This might be the time to open up as many legal fronts on the MPAA as possible, in the hopes of enabling the development of other film industries that eventually might increase the client list of all VFX houses.  If the VFX community of each country teams up with their local film producers association and make a lobbying push to regulate in favor of the development of their local film industries; maybe a slight possibility for change could open up. But the cynic in me tells me that this might be some Ender’s Game bullshit idea, he also insists that perhaps it would be easier to just jump at each others throat.

jueves, 11 de abril de 2013

El ARIEL: Arrastrando el prestigio.




La naturaleza de las ceremonias de premios no es particularmente complicada, son herramientas de marketing. La validación de una película por parte de un cuerpo colegiado dotado de cierta credibilidad argumenta a favor de esa película en el mercado y tiene efectos tangibles en su desempeño y valoración. No es raro ver nuevas corridas de exhibición en salas, incremento en ventas de DVD, y renovado interés de parte de la audiencia; todo a partir de la nominación a un premio prestigiado.

 El Ariel de la AMACC está llamado a ser el premio definitivo del cine mexicano, pero en su edición del 2013 decidió cancelar la categoría de Mejor Largometraje Animado a pesar de la inscripción de Z-Baw y El Santos vs La Tetona Mendoza. En el contexto de la encarnizada lucha por conseguir pantallas para el cine mexicano en general, y el de animación particularmente; el maniqueo y voluble manejo de la categoría de animación del Ariel es poco menos que traición al Espíritu de la Academia.

"Promover la difusión, la investigación, la preservación, el desarrollo y la defensa de las artes y ciencias cinematográficas".

Con actuaciones arbitrarias como esta, contrastando con precedentes como el Ariel sin competencia para La Leyenda de la Nahuala del 2008; la credibilidad del premio está hecha añicos, su efecto para validar películas arruinado. Es evidente que el criterio está infectado por la grilla característica del enfrentamiento entre la burocracia cultural y el cine empresario, y así seguimos saboteando los humildes esfuerzos que el cine nacional hace para enfrentar el dominio Hollywoodense. Abusando cada herramienta, apoyo y política pública, hasta volverlas inoperantes. 

¿Cómo es que desaparecer la categoría de Mejor Largometraje Animado, con 2 películas inscritas; promueve la difusión, preservación, desarrollo y defensa de las artes y ciencias cinematográficas? 

Tal vez valga más la pena elevar el perfil artístico de los premios de CANACINE, cuidando construir para estos una credibilidad que pueda substituir a la vergüenza en que se ha convertido el Ariel. Eventualmente podríamos tratar de superar la mezquindad, unificando a la industria y la academia. Pero hasta entonces hacer cine en México seguirá siendo una carga contra los molinos, y tener un Ariel no significará mucho más que el reconocimiento de un grupúsculo. 

Nota Editorial: En aras de la transparencia cabe recordar que trabajé brevemente como animador mientras se concebía Z-Baw. y que a partir de el mes de Abril 2013 soy el Director de Desarrollo Creativo en Anima Estudios.  Las opiniones aquí expresadas son mías, y soy el único responsable de lo aquí presentado.

lunes, 25 de febrero de 2013

VFX Solidarity... International??


Lo que deberías aprender de la caída de Rythm & Hues. 


La bancarrota de Rythm & Hues, una de las mejores casas de VFX estadounidense; es una señal inequívoca de la inevitable migración del trabajo hacía los mercados emergentes. 

Estos mercados emergentes incluyen a México, quien eficazmente vio la oportunidad inminente y el gobierno ha dedicado recursos importantes para preparar la infraestructura necesaria para aprovecharla. Desgraciadamente, y para ser honestos; esos recursos no han consolidado empresas  cuya administración y operación sea suficientemente eficiente como para aspirar a competir por los grandes contratos. (Salvo algunas honrosas excepciones).

 Tal vez la oportunidad se nos escapará de las manos, porque esta viene con fecha de caducidad. R&H murió de libre mercado, y el libre mercado seguirá buscando precios más bajos siempre.
Ain't capitalism a bitch.

  

Ahora es el turno de China, India y debería ser de México; pero eventualmente los servicios de producción se mudarán tan pronto como los países con un costo de vida menor desarrollen su capacidad de producción de VFX.

 

¿Qué hacer ante esta perspectiva? Hay que reconocer que los servicios de producción son un modelo de negocios de mera supervivencia. La competencia es tanta que los márgenes de ganancia siempre serán pírricos y eventualmente insostenibles. Así que se debe invertir en el desarrollo y posicionamiento de IP's originales que le agreguen valor a la compañía. El plan B es estar dispuesto a seguir al trabajo a través de su migración hacía los mercados que lo atraen o que hacen posible competir.


Tener un problema con lo que le pasó a R&H es tener un problema con el capitalismo y el libre mercado. Y si lo tenemos no estaríamos solos, pero en lo que llega la revolución; ¿deberíamos los profesionales de otros países lamentarnos de las consecuencias que el sistema económico tiene en el líder del mercado que lo impuso? ¿No convendría más aprender de la lección y poner nuestras barbas a remojar?


Los comentarios, preguntas y el debate respetuoso siempre es bienvenido ya sea aquí, en Twitter o de preferencia en FB que es la plataforma más flexible y con el potencial de politizarse que tiene este tema siempre será buena la flexibilidad.