lunes, 24 de enero de 2011

ONCE TV, la televisión pública impotente.

Finalmente me he establecido en Puerto Vallarta y puedo dedicar tiempo a este descuidado blog, me disculpo con todos y cada uno de mis 3 lectores por prolongar tanto la espera. Y para cortar de tajo con el suspenso, sigamos con la reflexión de lo que paso en Cartoon Connection MEXICO, que tuvo lugar el Diciembre pasado.

Después de la presentación de Televisa, tan contundentemente descriptiva de las practicas comunes con que la televisión privada se involucra en la producción de una propiedad intelectual animada; seguía el turno de ONCE TV. El último reducto de televisión con un vestigio de responsabilidad social, compromiso educativo y cierto margen de capacidad propositiva sobre el interés meramente comercial.

Desgraciadamente, ONCE TV representado por David Revilla; no tenía buenas noticias para la industria de la animación mexicana. En pocas palabras, ONCE TV carece de cualquier capacidad de producción propia. Bajo el slogan "Televisión hecha por ti", ONCE TV muy astutamente solventa esta carencia haciéndose de contenido generado en primera instancia por sus televidentes; editando y post produciendo piezas que son fundamentalmente de acción viva.

A una pregunta directa: ¿Esta Once TV interesada en empezar a producir animación? La respuesta fue más o menos en el tenor de: La animación simplemente es muy cara para el canal Once. Siendo un canal estatal, sin infraestructura comercial, es decir de distribución y explotación de Licensing y Merchandising de las propiedades intelectuales que se estarían generando; ONCE TV no puede financiar las producciones. Entendiendo que la venta de los derechos a otros territorios, y los ingresos por auxiliares son fundamentales para hacer una serie económicamente viable.

De manera que la animación que se pueda ver en ONCE TV seguirá siendo comprada de industrias de animación extranjeras.

Para no extendernos, aquí hay un dato que si no fuera tan frustrante rayaría en lo humorístico; la animación mexicana se muere por conseguir pantallas dispuestas a llevar sus producciones a la audiencia y la televisión pública mexicana hace malabares para llenar sus espacios. Sin duda aquí hay un nicho de oportunidad no explotado; pero que significara sacrificios importantes para ambas partes.

En un demo de ONCE Niños presentado en la conferencia con gran entusiasmo se ensalza a los niños como productores, directores y creadores de su propia TV. Hagamos lo posible por que la experiencia que ONCE TV les está dando sea una semilla plantada que con los años encuentre, en la industria audiovisual que pretendemos construir; terreno fértil para crecer y dar frutos. Que no nos falte voluntad. (¿Que tal eso para los que dicen que debo ser más positivo! ;)