miércoles, 28 de abril de 2010

¿Pero que rayos!?

Valgame! Ahora que leo mi entrada anterior, la verdad es que se lee toda propia, nerviosa y depresiva.

Pero mas allá de concentrarnos en la forma, en el fondo sigue sosteniéndose su aseveración. A estas alturas lo mas razonable es tener mesura al hablar de una industria de la animación. Honestamente la situación es extrañamente precaria.

La tendencia mas común, casi un reflejo; es reclamar al gobierno por su insuficiente apoyo. Esto es un discurso tan viejo y sin sentido; que hasta siento que pierdo el tiempo discutiéndolo. Pero es necesario, por el bien del universo.

Habiendo cumplido con mi cuota de exageración, valdría la pena preguntarse: ¿Cuando seria suficiente el apoyo del gobierno?, ¿sería cuando cada mexicano que lo desee tenga la oportunidad de realizar una película animada?, ¿es este un buen uso del dinero publico en un país que no puede ofrecer seguridad social universal?, ¿Las producciones que han sido apoyadas han "hecho" industria en realidad?, ¿este apoyo ha generado una especie de burocracia intelectual que vive de beca en beca, de apoyo en apoyo, mamando de la ubre del estado que tanto desprecia en su discurso?

No responderé a estas preguntas yo. Si alguien llega a leer esto; seria bueno escuchar sus respuestas. Y si no lo leen, seguiré con mi argumentación en la próxima entrada; pero que quede claro algo: El problema de la animación en México no es la falta de apoyo económico gubernamental.

2 comentarios:

  1. Considero que el problema de la animación en México no es la FALTA, sino la FORMA en que se destina el apoyo económico gubernamental. Como todo en México, los apoyos se destinan a los "cuates" y recomendados, Y A NADIE MÁS, lo cual propicia que haya sólo unos cuantos estudios de animación.

    Los estudios "chiquitos", aunque talentosos muchos de ellos, no pueden mantenerse únicamente de la animación, pues ya no existe la demanda de trabajo que había anteriormente, cuando estudios de animación como Visiographics, Fenton, Tamayo Animación, Quinema, etc. podían hacer comerciales animados o maquila de series. Por ello, todos estos estudios han desaparecido.

    Ahora sólo vemos estudios que surgieron de la noche a la mañana y, sin demeritar de ninguna manera su esfuerzo, me da la impresión que se preocupan más por las cuestiones económicas que por las artísticas. Claro que lo económico es muy importante, pero no menos que lo artístico, y creo que eso es lo que hace que la actual industria de la animación no avance en calidad, ni en mejorar las condiciones económicas de los animadores y dibujantes, que hoy prácticamente sólo pueden vivir "al día", pues sólo resultan realmente beneficiados los dueños y directivos de dichos estudios de animación, NADIE MÁS.

    Así, ¿cuándo podrá mejorar la industria de la animación en México?

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  2. Es muy cierto el análisis que haces del estado actual de la industria; no puedo mas que estar de acuerdo. Sin embargo, yo creo que estas son consecuencias de algo mucho mas profundo y complejo. Son consecuencias del concepto del país. Trato de resistirme a que la temática se torne muy política, pero lo cierto es que en México lo que se busca es "desarrollar el subdesarrollo". Conservar los privilegios de clase, las distancias y el status quo. México se trata de que no pase nada, si estas acomodado que te quedes ahí; y si no, lastima. Estas no son ideas mias, Arnaldo Cordova lo discute en su libro: La formación del poder político en México.

    Volviendo a la animación, tengo una respuesta para tu pregunta. Pero quiero argumentarla bien, y eso es para otra entrada. Gracias por comentar, y sigue visitando este blog.

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